Al menos así lo explicó ayer el alcalde, Gabriel Bueno, que se quejó porque «los anteriores alcaldes no cobraron a los vecinos la subida de este canon de forma gradual y ahora soy yo quien tiene que subir el impuesto para saldar la deuda».
Bueno explicó también que, como consecuencia de esta deuda, «el Gobierno de Cantabria y la Consejería de Medio Ambiente echaban hacia atrás todas las subvenciones que les pedíamos» enturbiando unas relaciones que el alcalde confía en que «vuelvan a ser buenas con la deuda saldada».
Además de tomar esta medida, el Ayuntamiento ha anunciado un «acuerdo» con la Consejería de Medio Ambiente por el cual ésta le daría 150.000 euros al Consistorio como subvención para poder hacer frente a este canon.
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