El nuevo centro de salud fue adjudicado por el anterior Gobierno y se encontraba únicamente pendiente de que el Ayuntamiento de Santander concediera la licencia para iniciar la construcción. La consejera dijo el martes que había comunicado personalmente al alcalde santanderino, Íñigo de la Serna, el desbloqueo del proyecto por decisión del Gobierno regional, cuando la realidad es que el PP del Ayuntamiento ya no tiene interés partidista de boicotear un proyecto del Ejecutivo regional.
Coincidiendo con las críticas y descalificaciones, primero de la consejera de Economía, ratificadas después por el presidente regional, Ignacio Diego, a la financiación estructurada, la vicepresidenta y consejera de Sanidad, se acogía a dicha fórmula para sacar pecho y anunciar la primera, y hasta el momento única, obra anunciada por el ejecutivo conservador. La inclusión en los Presupuestos de 2011 de la financiación para el Centro de salud de Nueva Montaña fue dada a conocer en diciembre del pasado año, al explicar ante la Cámara el desglose de los presupuestos de su consejería.
El anterior consejero de Sanidad, Luis María Truan, aseguró en febrero pasado que la construcción del Centro de Salud Nueva Montaña era inminente, estando únicamente pendiente de los últimos trámites de la licencia de obra. Desde el consistorio presidido por De la Serna se venían dilatando los plazos y la cercanía de las elecciones dejó paralizado el proyecto. El consejero Truan, en un encuentro con asociaciones vecinales de la zona, dejó claro que el presupuesto para la obra, 4 millones de euros, estaba disponible, que el proyecto había sido adjudicado y que el plazo de ejecución era de seis meses. Su sucesora, la popular Sáenz de Buruaga confirmó el martes que la infraestructura puede hacerse, que se llevará a cabo con financiación estructurada y elevó a 10 meses, sin explicar por qué, el plazo de ejecución de la obra.
El Centro de Salud Nueva Montaña dará cobertura a entre 10.000 y 15.000 usuarios, pero sus instalaciones están preparadas para atender a una población cercana a las 30.000 personas. Ubicado en una parcela de 5.084 metros cuadrados y en un área de expansión y rápido crecimiento, el Centro de Salud Nueva Montaña entrará en funcionamiento en el verano de 2012.
El plan funcional del Centro de Salud Nueva Montaña prevé 14 consultas de medicina general, 14 de enfermería, 4 de pediatría, 4 de enfermería pediátrica, odontología, higienista dental, trabajador social, consulta polivalente, sala de técnicas y curas, consulta de salud pública, sala de lactancia y 28 módulos de sala de espera. La unidad de psicoprofilaxis obstétrica contará con 1 consulta de matrona y 1 sala de usos múltiples. La zona de tratamiento estará formada por 1 sala de cinesiterapia y 1 consulta de fisioterapeuta. En la zona de apoyo administrativo se distribuirán los despachos para la coordinación, la administración, una sala de juntas y biblioteca, y un aula de docencia. También habrá un área de extracción de muestras. Al menos este era el proyecto manejado por la gerencia de Atención Primaria con la anterior Adminsitración.
ENCUENTRO SANIDAD-AYUNTAMIENTO
Como recordarán el pasado martes la vicepresidenta y consejera de Sanidad se reunía con el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, para, afirmó en un comunicado, informale de su decisión de dar luz verde a la construcción y financiación del centro de salud. La comunicación se produjo en una reunión de trabajo que ambos políticos mantuvieron en la sede de la consejería y de la que dio cuenta el Gobierno en un comunicado. En la nota no se menciona el hecho de que en realidad la luz verde para la construcción correspondía darla al ayuntamiento, que tenía retenida desde comienzos del año la licencia para la construcción del centro de salud.
Sí menciona la nota que "una vez concluidos todos los trámites administrativos, la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales prevé poder colocar en septiembre la primera piedra del centro de salud", pero sin precisar cuáles son dichos trámites. La consejera afirmó que la decisión de ejecutar y financiar esta infraestructura demuestra, "desde la realidad de los hechos", el "orden de prioridades políticas" del Ejecutivo y su "compromiso con la salud de la población".
Sáenz de Buruaga no admite directamente que "su" decisión forma parte de la 'herencia' recibida del Ejecutivo PSOE-PRC, aunque aprovecha para volver a criticar el pasado. "A pesar de la extraordinaria situación de dificultad económica que atraviesa el Servicio Cántabro de Salud y el elevado coste que supone la ejecución de esta infraestructura seguiremos invirtiendo en la salud de la población de la región", subrayó. Más de pasada fue la referencia a la financiación estructurada. "Desbloquear esta infraestructura", se dice en la nota del Gobierno, "obliga a mantener el convenio suscrito entre la empresa pública de Gestión de Infraestructuras Sanitarias de Cantabria (Giscan) y el Servicio Cántabro de Salud, que tendrá que abonar con cargo a sus futuros presupuestos un canon anual durante un periodo de ocho años". Según la consejera de Sanidad, esta fórmula es "la única vía posible de financiación" del centro de salud, dado el "nulo margen de maniobra" del que dispone su departamento por la situación económica que ha "heredado".
Por su parte el alcalde de Santander volvió a utilizar la táctica de reescribir la historia para acomodarla a su discurso político. De la Serna destacó el "compromiso" del actual Gobierno de Cantabria con la ciudad, en una actitud "absolutamente opuesta" a la mantenida por socialistas y regionalistas, que "retrasaron durante años" el proyecto del centro de salud de Nueva Montaña y "se negaban incluso a recibir a los representantes municipales para hablar de esta actuación". "Con el compromiso de la consejera de que las obras empezarán en el mes de septiembre, ha quedado perfectamente demostrada la ineficacia del PSOE y el PRC, así como su absoluta falta de voluntad política de acometer este proyecto, que anunciaron en varias ocasiones que se iniciarían los trabajos pero nunca lo hicieron", ha remarcado el alcalde. Ni una palabra sobre la retención de la licencia de construcción durante meses en los despachos de La Casona, lo que hacía imposible el inicio de las obras.
Coincidiendo con las críticas y descalificaciones, primero de la consejera de Economía, ratificadas después por el presidente regional, Ignacio Diego, a la financiación estructurada, la vicepresidenta y consejera de Sanidad, se acogía a dicha fórmula para sacar pecho y anunciar la primera, y hasta el momento única, obra anunciada por el ejecutivo conservador. La inclusión en los Presupuestos de 2011 de la financiación para el Centro de salud de Nueva Montaña fue dada a conocer en diciembre del pasado año, al explicar ante la Cámara el desglose de los presupuestos de su consejería.
El anterior consejero de Sanidad, Luis María Truan, aseguró en febrero pasado que la construcción del Centro de Salud Nueva Montaña era inminente, estando únicamente pendiente de los últimos trámites de la licencia de obra. Desde el consistorio presidido por De la Serna se venían dilatando los plazos y la cercanía de las elecciones dejó paralizado el proyecto. El consejero Truan, en un encuentro con asociaciones vecinales de la zona, dejó claro que el presupuesto para la obra, 4 millones de euros, estaba disponible, que el proyecto había sido adjudicado y que el plazo de ejecución era de seis meses. Su sucesora, la popular Sáenz de Buruaga confirmó el martes que la infraestructura puede hacerse, que se llevará a cabo con financiación estructurada y elevó a 10 meses, sin explicar por qué, el plazo de ejecución de la obra.
El Centro de Salud Nueva Montaña dará cobertura a entre 10.000 y 15.000 usuarios, pero sus instalaciones están preparadas para atender a una población cercana a las 30.000 personas. Ubicado en una parcela de 5.084 metros cuadrados y en un área de expansión y rápido crecimiento, el Centro de Salud Nueva Montaña entrará en funcionamiento en el verano de 2012.
El plan funcional del Centro de Salud Nueva Montaña prevé 14 consultas de medicina general, 14 de enfermería, 4 de pediatría, 4 de enfermería pediátrica, odontología, higienista dental, trabajador social, consulta polivalente, sala de técnicas y curas, consulta de salud pública, sala de lactancia y 28 módulos de sala de espera. La unidad de psicoprofilaxis obstétrica contará con 1 consulta de matrona y 1 sala de usos múltiples. La zona de tratamiento estará formada por 1 sala de cinesiterapia y 1 consulta de fisioterapeuta. En la zona de apoyo administrativo se distribuirán los despachos para la coordinación, la administración, una sala de juntas y biblioteca, y un aula de docencia. También habrá un área de extracción de muestras. Al menos este era el proyecto manejado por la gerencia de Atención Primaria con la anterior Adminsitración.
ENCUENTRO SANIDAD-AYUNTAMIENTO
Como recordarán el pasado martes la vicepresidenta y consejera de Sanidad se reunía con el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, para, afirmó en un comunicado, informale de su decisión de dar luz verde a la construcción y financiación del centro de salud. La comunicación se produjo en una reunión de trabajo que ambos políticos mantuvieron en la sede de la consejería y de la que dio cuenta el Gobierno en un comunicado. En la nota no se menciona el hecho de que en realidad la luz verde para la construcción correspondía darla al ayuntamiento, que tenía retenida desde comienzos del año la licencia para la construcción del centro de salud.
Sí menciona la nota que "una vez concluidos todos los trámites administrativos, la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales prevé poder colocar en septiembre la primera piedra del centro de salud", pero sin precisar cuáles son dichos trámites. La consejera afirmó que la decisión de ejecutar y financiar esta infraestructura demuestra, "desde la realidad de los hechos", el "orden de prioridades políticas" del Ejecutivo y su "compromiso con la salud de la población".
Sáenz de Buruaga no admite directamente que "su" decisión forma parte de la 'herencia' recibida del Ejecutivo PSOE-PRC, aunque aprovecha para volver a criticar el pasado. "A pesar de la extraordinaria situación de dificultad económica que atraviesa el Servicio Cántabro de Salud y el elevado coste que supone la ejecución de esta infraestructura seguiremos invirtiendo en la salud de la población de la región", subrayó. Más de pasada fue la referencia a la financiación estructurada. "Desbloquear esta infraestructura", se dice en la nota del Gobierno, "obliga a mantener el convenio suscrito entre la empresa pública de Gestión de Infraestructuras Sanitarias de Cantabria (Giscan) y el Servicio Cántabro de Salud, que tendrá que abonar con cargo a sus futuros presupuestos un canon anual durante un periodo de ocho años". Según la consejera de Sanidad, esta fórmula es "la única vía posible de financiación" del centro de salud, dado el "nulo margen de maniobra" del que dispone su departamento por la situación económica que ha "heredado".
Por su parte el alcalde de Santander volvió a utilizar la táctica de reescribir la historia para acomodarla a su discurso político. De la Serna destacó el "compromiso" del actual Gobierno de Cantabria con la ciudad, en una actitud "absolutamente opuesta" a la mantenida por socialistas y regionalistas, que "retrasaron durante años" el proyecto del centro de salud de Nueva Montaña y "se negaban incluso a recibir a los representantes municipales para hablar de esta actuación". "Con el compromiso de la consejera de que las obras empezarán en el mes de septiembre, ha quedado perfectamente demostrada la ineficacia del PSOE y el PRC, así como su absoluta falta de voluntad política de acometer este proyecto, que anunciaron en varias ocasiones que se iniciarían los trabajos pero nunca lo hicieron", ha remarcado el alcalde. Ni una palabra sobre la retención de la licencia de construcción durante meses en los despachos de La Casona, lo que hacía imposible el inicio de las obras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario