lunes, 17 de octubre de 2011

CANTABRIA.- La UC se pliega ante el Gobierno y cesa a Tomillo


NOMBRA EN LA FUNDACIÓN COMERCIO A UNA PROFESORA BIEN VISTA EN EL PP

El Patronato de la Fundación se reúne y aprueba la contratación de la auditoría en los términos deseados por el Gobierno de Diego



A escondidas. Ni la Universidad de Cantabria ni el Gobierno regional informaron ayer del cese del catedrático Jorge Tomillo como patrono de la Fundación Comercio Cantabria y su sustitución por Consuelo Arranz de Andrés, vicerrectora de Difusión del Conocimiento y Participación Social, y persona bien vista en el PP. Tomillo se había negado a avalar con su voto la propuesta del Gobierno de Ignacio Diego para contratar a dedo a la empresa auditora que debía investigar las cuentas de la Fundación y desencadenó con ello una persecución política y mediática en la que se ha intentado el linchamiento personal con informaciones sesgadas sobre su actividad al frente de la La Cátedra Euroamericana de Consumo. Su cese, que es una evidente concesión de la Universidad a la presión del Ejecutivo del PP, se produjo sin escuchar su versión y horas antes de que el Patronato de la Fundación se reuniera y aprobará finalmente la contratación de la auditoría. Se desconoce si el Gobierno cumplió el trámite administrativo legal de presentar tres ofertas de empresas auditorias, cuya ausencia determinó el voto contrario de Tomillo.

En medios universitarios no ha sorprendido la decisión del rector de la Universidad de Cantabria, Federico Gutiérrez-Solana, en los que parece una concesión a la exigencia del Gobierno para obtener el cese de Tomillo. Es más, algunas versiones apuntan a que la presión el Ejecutivo del PP ha sido la ocasión esperada para acabar con un posible competidor en las próximas elecciones a rector de la UC. Tomillo, que formó parte del primer equipo rectoral de Gutiérrez-Solana, fue cesado por sorpresa hace año y medio. En estos momento se prepara el relevo en la UC y lo que no está claro es si el Gobierno de Cantabria y el rector saliente tienen pactado un relevo que permita al PP controlar la Universidad de Cantabria, pieza clave en las políticas de I+D+i. En todo caso parece que existe una cierta coincidencia en acabar con todos aquellos profesores y departamentos que colaboraron en proyectos del anterior Gobierno. En unos casos por las buenas y en otros por las malas .

El catedrático de Derecho Mercantil Jorge Tomillo ha sido la primera víctima del ataque político más grave que se recuerda a la independencia de la Universidad de Cantabria. El primer aviso de que el PP no estaba dispuesto a que el equipo rectoral de la UC ejerciera su autonomía, llegó con la polémica surgida en torno al concurso eólico. Diego, que todavía no había sido investido presidente, aprovechó una entrevista en El Diario Montañés para anunciar que anularía las asignaciones de potencia decididas por el Gobierno PSOE-PRC. Desde la UC, que es parte afectada por tener comprometidos varios trabajos y estudios financiados con algunas de las empresas adjudicatarias que participaron en el concurso eólico, pidió prudencia y que se mantuviera lo bueno del anterior Gobierno. El PP le respondió agriamente indicándole que se metiera en sus asuntos. A partir de ese momento se acabó el espíritu crítico de los máximos responsables de la UC.

Según publica hoy El Diario Montañés, único medio que se hace eco de la noticia, la vicerrectora Arranz de Andrés acudió ayer a la reunión del Patronato de la Fundación y votó a favor de la auditoría propuesta por el Gobierno regional y que las reservas de Tomillo sobre la legalidad del procedimiento había dejado sobre la mesa. El citado rotativo recoge las declaraciones del rector sobre la sustitución, alegando que cuando Tomillo fue nombrado, ocupaba el cargo de vicerrector "y ahora queríamos darle de nuevo ese rango a nuestra presencia en una fundación importante, para que tenga proximidad con los órganos de gobierno de la Universidad". Si fuera esa la razón el relevó debería haberse producido hace hace año y medio, cuando Tomillo dejó de formar parte del equipo rectoral.

El rotativo recoge también unas declaraciones de Tomillo. "El hecho de ser revocado sin hablar conmigo y por correo electrónico me parece muy poco institucional. Aunque no me pilla por sorpresa, porque cuando me cesó como vicerrector fue un proceso similar", afirma el cesado. Tomillo señala que el informe que preparó sobre lo sucedido en la reunión del Patronato no ha sido analizado antes de su cese. Gutiérrez-Solana se defiende argumentado que "los tiempos se nos han echado encima" y acusando veladamente al catedrático de presentar tarde el informe.

La ruptura entre Tomillo y Gutiérrez-Solana viene de lejos. En febrero del pasado año y por sorpresa Gutiérrez-Solana cesó a los dos vicerrectores con más peso político y mejor sintonía con el Gobierno regional de entonces: Tomillo y Eduardo Casas. Tomillo conoció su cese por un correo electrónico cuando se encontraba de viaje institucional en Cuba. En el nuevo equipo rectoral escaló posiciones, Gonzalo Capellán, ex diputado regional del PP en La Rioja, que pasó a ocupar el Vicerrectorado para la Coordinación del Campus de Excelencia Internacional. Capellán, que sonó insistentemente como consejero de Educación y Cultura del Gobierno de Diego, finalmente declinó la oferta para hacerse cargo de la Consejería de Educación, Cultura y Turismo en el Gobierno del PP en La Rioja. En la misma remodelación llegó al equipo rectoral Consuelo Arranz de Andrés, que fue nombrada Vicerrectora de Extensión Universitaria y Difusión del Conocimiento y Participación Social. Arranz de Andrés está considera en la comunidad universitaria como persona muy conservadora y cercana, sino miembro activo, al Opus Dei. A esta organización religiosa ultra conservadora pertenece, también, el actual consejero de Educación y Cultura del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Serna.

Los cambios en el equipo rectoral se presentaron como un relevo normal al objeto de afrontar los nuevos retos planteados a la Universidad de Cantabria, como era su reciente elección como Campus de Excelencia Internacional, pero ya entonces, y con el paso del tiempo quedo mucho más claro, se percibieron como una purga de pesos pesados en la vida universitaria, con posibilidades de disputar al rector el cargo en el futuro. Pero también medios universitarios no descartaron entonces que la crisis se hubiera promovido desde sectores de la derecha universitaria, cada día más influyentes en el ámbito cercano a Gutiérrez-Solana.



Consuelo Arranz, en primer término, junto a la consejera de Ganadería, Blanca Martínez, y la alcaldesa de Cabezón de la Sal, Esther Merino.

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